A menudo se observan ciertas discrepancias entre estadísticas de distintos organismos al recoger la evolución de una misma variable.

No es ése el caso que se muestra a continuación.

En la gráfica siguiente, tanto la tasa de paro que elabora el INE a partir de la Encuesta de Población Activa (EPA), como el número de parados registrado que notifica el Ministerio de Empleo, dibujan una tendencia idéntica.

Obsérvense dos apreciaciones:

1) la máxima verticalidad de las curvas se produce en 2009, tras un incremento del paro registrado del 43,5% respecto a 2008 (de 2,5 a 3,6 millones) y otro no menos relevante de la tasa de paro de la EPA (del 11,3% al 18%).

2) Los datos proyectados para la tasa de paro en 2012 (24,6%) proceden de la última estimación que el ejecutivo español ha incluido en su «Programa de Estabilidad». En cuanto a la cifra correspondiente al paro registrado en 2012 (4,7 millones de parados), se trata de una proyección extraída a partir de la media de los datos de los cuatro primeros meses del ejercicio 2012.

Llegados a este punto, la pregunta ahora es:

¿Cuál debería ser la tendencia lógica de las prestaciones por desempleo de 2006 a 2012 teniendo en cuenta la información anterior?