La previsión de crecimiento de la economía X será finalmente del –X%, según ha confirmado el titular del ministerio X en declaraciones al prestigioso diario internacional X.

El modo en el que ha llegado esta noticia a la sociedad del país X ha indignado incluso a prestigiosos analistas políticos de la talla de X.

Hace unos días, el portavoz de la institución X aseguraba que las medidas X que se estaban aplicando en X podían y/o deberían ser sometidas un ejercicio X de revisión.

Aunque lo declarado por el director X en el marco del congreso X -X días después- ha vuelto a causar una gran X general.

En el país X, la presidenta X ha incidido en la necesidad de que la Unión Monetaria X sea quien deba imponer los criterios definitivos sobre X a los países X.

Mientras tanto, el X se acerca peligrosamente a los niveles del X%, motivo por el que el partido X de la oposición ha presentado un plan de X millones de euros destinado a combatir la X.

Por otro lado, la concesión de X años más para alcanzar el X% del X ha sido comunicada por la agencia X a las X en punto de la mañana.

Acto seguido, la X ha conseguido bajar de los X puntos y en el mercado X se han registrado unas ganancias del X%.

Finalmente, el presidente del país X ha reiterado que X en el año X no acabará siendo X, sino X.

¿Queda claro?