Artículo escrito por David López Belanche (@LopezBelanche)

El refranero español es tan rico que tiene respuestas para todo, hasta para la Expansión Cuantitativa (Quantitative Easing, QE, en inglés). Muchos economistas y financieros celebran la decisión de Mario Draghi con un “más vale tarde que nunca”, pero otros, como yo, decimos que “quien llega tarde, ni oye misa ni come carne”. Voy a intentar explicarme.

La Expansión Cuantitativa es una política monetaria promovida por los Bancos Centrales que consiste en una compra masiva de activos, en teoría de Bancos comerciales e instituciones privadas, destinada a proporcionar líquidez a estas instituciones para que la destinen al circuito económico mediante la concesión de crédito. Esa es la teoría. En la práctica, este QE del Banco Central Europeo se destina a comprar deuda soberana de los Estados con problemas de deuda. Téngase en cuenta que el artículo 104 del Tratado de Maastricht prohíbe expresamente la compra directa de deuda soberana por parte del BCE, por eso la compra se hace con la intermediación bancaria. Ahora, el BCE compra a los Bancos su deuda, adquirida al comprar deuda soberana. Todo legal. No claro, pero legal. Ya traté este tema hace unas semanas

¡Más vale tarde que nunca!, dicen los medios y los mercados. Claro está que las medidas expansionistas eran anheladas desde hace tiempo. Yo mismo, en mi blog en inglés, The Economist From Spain, llevo muchos meses defendiendo la necesidad de medidas expansionistas. La pregunta es clara, ¿por qué no se hizo antes? ¿por qué no se hizo en 2008/2009, cuando Estados Unidos comenzó sus QE? Estados Unidos lleva tres programas de Expansión Cuantitativa, y el resultado salta a la vista: Estados Unidos lleva desde 2010 creciendo en tasas del 2% reduciendo el desempleo. La Eurozona, todo lo contrario.

Crecimiento Económico Estados Unidos Eurozona

Desempleo Estados Unidos Eurozona

Los hechos me terminan dando la razón. Más vale tarde que nunca, no. Quien llega tarde, ni oye misa ni come carne. Porque esta medida llega muy tarde. Llega tarde porque los tipos de interés ya están practicamente al 0%. Llega tarde porque la deflación ya la tenemos aquí. Llega tarde porque los Estados periféricos llevan muchos años pagando tremendos intereses por su deuda y aplicando unos recortes al Estado Social europeo sin precedentes. Llega tarde, porque si esta medida se hubiera tomado en 2009, no hubieramos sufrido los famosos recortes. Llega tarde para muchos. Llega tarde para los desahuciados, los parados de larga duración y los empresarios arruinados. Llega tarde.

Y lo peor de todo, es que es la última bala que le queda al Banco Central Europeo para reactivar la economía. Si fracasa, no quedará nada que hacer, y el estancamiento “a la japonesa” será inevitable. Por el bien de todos, y ahora sí, más vale tarde que nunca. Ojalá el refranero español no se equivoque…