Del 4,9% en 2004 al 14,3% en 2012, para, tras el cambio de serie estadística, seguir en una evolución plana desde dicha fecha, tal y como se puede apreciar en los gráficos elaborados por el Instituto Nacional de Estadística.

Así, el porcentaje actual de hogares que destina en España más del 40% de sus ingresos a la partida “vivienda” es tres veces superior al referente a 2004 e indica, por consiguiente, que esta elevada y anómala carga del presupuesto doméstico destinada a satisfacer la necesidad familiar de vivienda continúa enquistada y se mantiene inexorablemente en el tiempo a pesar de la mejora macroeconómica de las cifras del PIB.

Por quintiles de renta, los datos de Eurostat muestran que el ratio del 20% de los hogares españoles con menos ingresos -y que destina más del 40% de sus ingresos a la partida vivienda- se aproxima a un ratio cercano a 1 de cada 2 -datos del periodo 2014-2016-, cuando en 2005 la proporción era 1 de cada 10.

En términos comparativos con Europa, cabe indicar también que la ascendente proporción de familias con una elevada carga presupuestaria en vivienda no se ha producido en países tan significativos como Francia, donde el porcentaje de hogares que excede la citada carga del 40% ha oscilado simplemente alrededor del 5% entre 2005 y 2015 o Italia -ha descendido desde aproximadamente el 13% hasta el 9%-.

Asimismo, las Comunidades autónomas de España en las que el porcentaje de hogares que realiza un sobreesfuerzo en materia de vivienda es más elevado son, por este orden, Islas Baleares, Canarias y Madrid, habiendo sobrepasado en el último trienio Islas Baleares un porcentaje del 20%, o ratio de 1 de cada 5.