Para alcanzar el objetivo presupuestario, el estado español conjuga el esfuerzo realizado por la Administración central, las CCAA, los ayuntamientos y, por último, la Seguridad Social.

Las gestiones presupuestarias de la administración central y la Seguridad Social dependen desde el año 2011 del Partido Popular -PP-.

El objetivo presupuestario no es otra cosa que el objetivo de déficit público de todo este conjunto de entes públicos descrito -conocidos comúnmente como AAPP, o administraciones públicas-.

Los objetivos presupuestarios actualmente proyectados por el PP para los años 2017, 2018 y 2019 se corresponden con unos déficits públicos de 3,1%, 2,2% y 1,3%.

Es decir, prevé reducir el déficit público de las AAPP sobre el PIB hasta el 1,3%.

En el gráfico inicial  se recogen los últimos datos de “Objetivos de Estabilidad Presupuestaria, Deuda Pública, Regla de Gasto y Límite de Gasto no Financiero del Estado” que se pueden consultar en la página web del Ministerio de Hacienda y Función Pública.

Tal y como se puede observar, la proyección realizada hasta el año 2019 contempla que tanto las CCAA  como las Corporaciones Locales -CCLL- o ayuntamientos consigan la estabilidad presupuestaria absoluta; 0%; ni más gastos ni más ingresos de los presupuestados.

Pero si estas administraciones no incurren en déficits, alguien sí debe hacerlo para que el resultado agregado sea deficitario y solo nos queda la Administración central y la Seguridad Social.

La Administración central reducirá su déficit hasta el 0,3% en 2019 desde el 4,8% en 2011 o 2,9% en 2015, es decir, continuará teniendo déficit.

Y la Seguridad Social no solo no lo reducirá sino que lo aumentará desde el 0,4% en 2011 y el 0,6% en 2015 hasta un porcentaje del 1% del PIB en 2019.

Hasta aquí los datos.

Las conclusiones rozan la “gestión política ruinosa”.