Vamos a ver si nos enteramos de una vez. Que parecemos nuevos. Este gráfico muestra la participación del déficit de los Estados Unidos de América en el déficit público mundial -neto de superávits-, para los años 2007 y sucesivos.

Como puede observarse, la totalidad de la tarta del déficit público mundial -e incluso un 28% más- se localizaba en Estados Unidos al comienzo de la serie representada en la tabla. Pero vamos a decirlo en números que se entiendan; al sumar todos los superávits y déficits del mundo, el déficit estadounidense -0,4 billones de dólares- registraba en el año 2007 un volumen superior al déficit público mundial -0,3 billones de dólares-.

Ya hemos hablado del “antes”. Ahora hablemos del “después”. Año 2015. ¿Saben a cuánto ascendió la cifra del déficit público mundial total, compensados los superávits de aquellos países que sí pudieron lograrlo, como por ejemplo -y no es que precisamente abunden multitud de clases y ejemplos- Alemania? La respuesta; 2,6 billones de dólares. Espectacular contraposición con respecto al dato de 2007, ¿no es cierto?

Pero hay más; si nos fijamos de nuevo en los datos del gráfico inicial… ¡oh!…Sucede que en 2015 el déficit de Estados Unidos ya no solo es menor que el registrado de forma neta por todos los países de la geografía mundial, sino que su representación ha descendido progresivamente desde la irrupción de la Gran Recesión y en la actualidad tan solo asciende al 25,6% del déficit público mundial. Qué Gran Casualidad que nos ha legado la Gran Recesión mundial.