Cada mes, los barómetros del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) miden el estado de la opinión pública española, mediante la realización de una serie de preguntas fijas a 2.500 personas elegidas al azar dentro del territorio nacional.

La primera de las preguntas dice así: “Para empezar, refiriéndonos a la situación económica general de España, ¿cómo la calificaría Ud.: muy buena, buena, regular, mala o muy mala?

¿Qué resultados cabría esperar?

Las principales, obvias y asépticas conclusiones serían éstas:

1º- En abril de 2012, 9 de cada 10 personas opina que la situación económica general de España es “muy mala” o “mala”.

2º- En 2006, sólo 3 de cada 10 personas sostenía esta (negativa) consideración sobre la situación económica general.

3º- A partir del segundo semestre de 2011 se radicaliza la percepción social, al rebasar los que opinan que la situación es “muy mala” a los que piensan que solamente es “mala”.