El número total de desempleados en España ascendió a 5.427.700 personas en el penúltimo trimestre de 2014. ¿Saben ustedes cuántas personas, de la anterior cifra mencionada, buscaban empleo desde hace al menos un año? 1.016.300. ¿Y saben cuántas lo hacían desde hace por lo menos dos? Les respondo: 2.343.600 personas.

Conclusión, el desempleo en España es crónico, se cuantifica en 3,36 millones de personas y encontrar un trabajo hoy en día en el mercado laboral es una tarea de muy difícil materialización. De los 5,4 millones de personas paradas -según el Instituto Nacional de Estadística- el 62% lo está desde hace al menos un año. Vértigo, sí.

En el gráfico se ve con claridad.  En el cuarto trimestre de 2008, los 648.600 desempleados con una antigüedad superior al año tan sólo suponían el 21% del desempleo total. Transcurren seis años y casi dos terceras partes de los parados son de larga duración. ¿Magia? No. Probablemente, la simple consecuencia de la peor gestión que jamás se haya realizado en España de una crisis laboral.