El mercado de la Zona euro absorbió una cifra inferior al 50% del total de las exportaciones españolas en el año 2013, según cifras extraídas de la base de datos Eurostacom, accesible desde la página web del ICEX España Exportación e Inversiones.

Así, en el ejercicio 2013, un 49,3% de las exportaciones de España se emplazaron en la Eurozona, como consecuencia de una relevancia de la Zona euro cada vez menor en el desarrollo del sector exterior español desde el año 2010.

Esta trayectoria, que no deja de revelar la extraordinaria conexión existente entre el sector exterior de la economía española y el mercado comunitario de la economía europea, podría plantear ciertas dudas acerca de la idoneidad de un euro fuerte, o caro, respecto a otras divisas.

La actual cotización media del euro en lo que va de año se sitúa cerca de los 1,4 dólares por euro, un precio superior al del valor promedio registrado en 2013 (1,2856 dólares).

De igual forma, la moneda única también se ha apreciado no solo con respecto al yen japonés (141 yenes por euro de cotización media en 2014, por 130 en 2013), sino también con respecto al yuan chino.

Exportaciones España y Alemania

Por lo tanto, la evolución de la divisa europea obstaculiza, a priori, el ritmo de incrementos acostumbrado de las exportaciones españolas en los últimos años, ocasionando un encarecimiento de los precios de exportación europeos más allá de la Eurozona.

Pero no sería éste un problema exclusivo del sector exterior de la economía española, sino también de la principal economía exportadora de la Zona euro, esto es, Alemania.

Tal y como se puede observar, Alemania destinó a la Zona euro el 36,4% del conjunto de sus exportaciones en 2013, un porcentaje inferior al de España y que también muestra una relevancia de la Eurozona cada vez menor en el periodo de los últimos cuatro años.

No obstante, dado que el valor de las exportaciones alemanas actual es superior al billón de euros (1,1 billones en  2013), la suma de las exportaciones que Alemania vende fuera de la Eurozona asciende a unos 700.000 millones de euros al año, un dato muy superior al que España consigna fuera de la Zona euro, esto es, 120.000 millones de euros.

Tal vez existan otros motivos en la EZ – y más concretamente en Alemania (la economía europea más relevante, no sólo en sector exterior, sino en capacidad de producción total)- para que la depreciación del euro no constituya un objetivo de política económica primordial en la actualidad.