La economía es el campo de estudio del comportamiento humano en todo lo referente a las relaciones productivas que se producen en las distintas civilizaciones y sociedades en que los individuos interactúan.

Grosso modo, existen tres clasificaciones de economías posibles:

1- Economías de Mercado:

Aquellas en las que la abstracción “mercado” es la que asigna los recursos entre los distintos individuos de la sociedad y a un precio determinado, según el esquema teórico de la oferta y la demanda, y sin que haya atención a criterios éticos o consideraciones morales de ninguna clase.

2- Economías planificadas o Centrales:

Aquellas en las que la función de distribución de los recursos, productos o bienes corresponde a una institución pública o central asociada, normalmente, con el Estado, y en la que el libre mercado no existe, diríamos que está intervenido, precisamente para eliminar las distorsiones sociales y externalidades negativas que provocan los mercados.

3- Economías Mixtas:

Tipo de economía que combina elementos de funcionamiento de las Economía de mercado y las de Planificación Central.

Por lo tanto, podemos simplificar esta primera clasificación de economías posibles entre las economías capitalistas -Economías de mercado-, economías socialistas o comunistas -Economías Planificadas- y muchas de las economías actuales -Economías Mixtas- donde el Estado planifica junto con el mercado el funcionamiento de la economía.

Así, otra clasificación se puede tipificar de la siguiente manera:

4- Economías liberales o neoliberales:

Aquellas en las que el Estado queda relegado a un papel meramente secundario y son los propios agentes, individuos y empresas los que proceden, interactúan y se relaciones en un contexto de mínimas reglas predefinidas por un sector público que se encuentra reducido a la menor expresión y responsabilidad posible.

5- Economías intervencionistas:

Denominando así a aquellas en las que el Estado interviene, coordina y dirige de manera fundamental el marco económico, dejando un espacio menor a la libertad del individuo en su capacidad para dirigirse por sí mismo.

A continuación, vamos a ver cómo queda definida la economía de España en su propio marco jurídico, atendiendo a la Constitución de 1978.

Artículo 38: Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación.

Tal y como se puede observar, la Constitución española define una economía mixta, fundamentalmente de carácter liberal.

No obstante, otros artículos de la principal norma jurídica de España confieren al sistema económico un tinte más intervencionista, y así por ejemplo:

Artículo 40: 1. Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica. De manera especial realizarán una política orientada al pleno empleo.

2. Asimismo, los poderes públicos fomentarán una política que garantice la formación y readaptación profesionales; velarán por la seguridad e higiene en el trabajo y garantizarán el descanso necesario, mediante la limitación de la jornada laboral, las vacaciones periódicas retribuidas y la promoción de centros adecuados.

Artículo 130: 1. Los poderes públicos atenderán a la modernización y desarrollo de todos los sectores económicos y, en particular, de la agricultura, de la ganadería, de la pesca y de la artesanía, a fin de equiparar el nivel de vida de todos los españoles.

Artículo 131: 1. El Estado, mediante ley, podrá planificar la actividad económica general para atender a las necesidades colectivas, equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial y estimular el crecimiento de la renta y de la riqueza y su más justa distribución.

2. El Gobierno elaborará los proyectos de planificación, de acuerdo con las previsiones que le sean suministradas por las Comunidades Autónomas y el asesoramiento y colaboración de los sindicatos y otras organizaciones profesionales, empresariales y económicas. A tal fin se constituirá un Consejo, cuya composición y funciones se desarrollarán por ley.

Todo lo cual nos lleva a concluir que el marco  de la economía de España queda circunscrito a un funcionamiento de economía de mercado en el que las administraciones públicas intervienen fundamentalmente ex -post y al objeto de equilibrar y reposicionar las interrelaciones que se producen entre los distintos sectores económicos, los agentes participantes -empresas y trabajadores-, e instituciones -sindicatos y patronales- con el fin de reducir y eliminar la aparición de desigualdades.

Pero, ¿cómo se miden las desigualdades existentes?

Esta y otras cuestiones se explican con detalle en nuestro diccionario de ‘Conceptos de economía, en el que encontrarás esta y otras respuestas relacionadas con el PIB, la inflación, la deuda, el crédito…