El PIB -o Producto Interior Bruto- es uno de los Conceptos de Economía que nos dice a cuánto asciende el valor agregado de lo producido en todos los sectores económicos -agricultura, industria, servicios…- de un determinado territorio a lo largo de un año.

Supongamos que son tres los sectores de una economía concreta; “agricultura”, “industria” y “servicios”. Y que el valor producido por cada uno de ellos asciende a 20.000, 400.000 y 800.000 millones de unidades monetarias, respectivamente, en el año 2.020. En consecuencia, el PIB de ese territorio se cuantificaría en 1.220.000 millones de unidades monetarias.

Ahora vamos a suponer que a lo largo del año 2.021 se produce la misma cantidad de bienes y servicios que el año anterior, pero el valor de lo producido en cada uno de los tres sectores económicos asciende a 25.000, 405.000 y 830.000 millones de unidades monetarias, tras un aumento generalizado de los precios en el conjunto de la economía.

Ponemos este ejemplo encima de la mesa para explicar que el valor del PIB puede darse a “precios de mercado” -en términos “nominales”- o a precios “constantes” -en términos “reales”-. De la primera manera el valor del PIB habría ascendido a 1.260.000 millones de unidades monetarias en el año 2.021 tras expandirse un 3,3% a precios de mercado, mientras que de la segunda forma se habría estancado en 1.220.000 millones de unidades monetarias, tras una variación real nula del 0%.

Existen, por otro lado, distintas vías para cuantificar el agregado del PIB en una economía concreta. Una de ellas, muy interesante, consiste en determinar el valor global de la producción como suma de las remuneraciones de los asalariados y los excedentes empresariales. Tal y como se puede deducir, este método permite analizar la composición y/o distribución de la riqueza entre trabajadores y empresarios puesto que, continuando con el ejemplo anterior, la suma de unas remuneraciones de 500.000 millones de unidades monetarias en un Producto Interior Bruto de 1.220.000 millones de unidades monetarias indicaría que el 41% de la riqueza económica revierte a los trabajadores.

Por último, conviene no confundir el concepto Producto Interior Bruto o PIB, con Producto Nacional Bruto o PNB o Renta Nacional Bruta.  El primero recoge el valor de la producción económica de un determinado territorio sin importar la “nacionalidad” de los factores productivos que lo generan -principalmente empresas y trabajadores-, mientras que el segundo recopila el valor de la producción económica generado por todos los factores productivos de una nacionalidad determinada sin importar  “dónde”.

De esta manera, y para finalizar el ejemplo, la cifra de PIB de 1.220.000 millones de unidades monetarias se traduciría en una cifra de PNB de 800.000 millones de unidades monetarias, si la diferencia hubiese sido generada por la contribución de factores extranjeros y, al mismo tiempo, los nacionales no hubiesen contribuido al PIB de ninguna economía exterior.