Con mucha dificultad. Gracias. Fundamentalmente. A la extraña postura que mantiene el PSOE.  Cuándo. Desde que se conocen los resultados de las últimas elecciones en España. Qué. “Hemos ganado la competición. Hemos alcanzado la segunda posición”. Pues felicidades. “Ahora es el PP quien debe intentar gobernar”. Pues de vosotros depende y ha dependido siempre. La única apuesta que el PP ha contemplado. Conseguir vuestra complicidad. No dársela es. Lo único que. Os puede mantener en pie.

A nadie nos extraña. Sois los mismos que no habéis solucionado la crisis económica. Laboral. Social. Los que podríais abocarlo todo a otra jornada electoral. Que sería inútil. Porque contemporizáis. En función de vuestro único interés particular. Qué os mueve. No salir en  la instantánea de la corrupción general. Todo ha sido, desde el principio, por el bien de España. La broma está durando demasiado ya.

Es extrañísimo. A un nivel similar al de Grecia. Como siempre. Porque nadie dice la verdad. Nadie encuentra lo que busca. “Puñales en la espalda, tú traerás de vuelta”. Estas son mis condiciones. Este es hoy mi “no”. Este será mañana mi “tal vez”. Mire usted, “no”, pero “sí”. Lo que digo cinco veces no es verdad. Creo que te voy a dejar. Bueno, no lo sé. Queremos servir a España. Lo voy a consultar con mi comité ejecutivo. O federal. O con las bases. Pero lo haremos tras las elecciones vascas. O gallegas. Necesitamos un gobierno. Pero desde ya. Es urgente. Qué descarado. Proponerse como vicepresidente.

La verdad. Existe. Debajo de la superficie. Nada, por encima de ella, se comprende con facilidad. Todo transcurre con normalidad, bajo la superficie, en la cotidianeidad, para mucha gente, mientras el futuro político de España sigue corroyéndose, mientras todo es urgente, dulce, parsimonioso. Con la amenaza de Europa, el caos y, por supuesto, aquello que pudiera pasar en Venezuela, Estados Unidos o Irak.