Cometeríamos en este blog de economía un error si tras la última actualización de los datos del paro registrado en la economía española olvidásemos simultanear dicha información junto a un análisis de, por lo menos, la misma precisión, en relación al conjunto de las cifras de afiliación.

Como bien sabe todo aquél que es seguidor de este blog, dentro de las cifras del paro registrado es posible que no se encuentre inscrito todo aquél que se encuentre parado, de la misma manera por la que en el conjunto de las cifras de afiliación puede que no esté presente todo aquél que posee una ocupación.

Y aunque el objetivo de este artículo no consista, al menos por esta ocasión, en desgranar los factores que ocasionan la divergencia estadística entre “registro” y “realidad”, nunca está de más recordar que un descenso de 31 personas en el registro del número de parados no debe ser bandera necesaria de una positiva correlación en el nivel de la ocupación.

Pero en el hipotético caso -es un decir- de que se argumentase así, tal y como -lo vamos a decir- una gran cantidad de los medios de información demostraron ayer, ante tal supuesto, saber sucumbir, ¿qué cabría opinar entonces respecto a las cifras de afiliación?

Como es lógico, cada medio de comunicación puede dar su propia opinión e incidir en aquél aspecto que más le plazca o le proporcione una mayor satisfacción. Indudablemente, y en relación a esta última apreciación, no menos lógico es pensar que no haya sido una casualidad que las dos notas de prensa que el Ministerio de Empleo y Seguridad Social emitiera ayer reflejasen una extensión tan dispar; 919 palabras para la correspondiente a las cifras del paro registrado, por 351 para la correspondiente a los datos de afiliación.

Si la bajada del paro registrado ayer, “pírrica”, como algunos indicaron bien, fuese dada por válida para celebrar la –históricamente negada- continuidad veraniega de la recuperación del desempleo en la última parte de cada sucesiva anualidad, sería mejor, entonces, obviar la evolución representada por las cifras que se muestran en el gráfico inicial.

Pero hemos comenzado este artículo –recordad– prometiendo que este blog de economía suele tratar de no equivocarse jamás.

Así que los datos de afiliación media en agosto de 2013 a la Seguridad Social descendieron hasta las 16.327.687 personas, lo que supuso una variación respecto al mes anterior del -0,6%, ó un total de 99.069 afiliados menos a la Seguridad Social.

En términos interanuales el descenso se cifró en el -3,4%, siendo en este caso 568.290 personas menos las afiliadas con respecto al mismo mes del ejercicio anterior. ¿Significa esto, entonces, que ahora hay más, o menos, trabajadores en el mercado laboral?

Según se puede observar en el gráfico inicial, agosto de 2013 ha vuelto a reflejar una ruptura de la evolución alcista de la afiliación que se experimenta tradicionalmente en los primeros meses veraniegos del mercado laboral español.

Por tanto, y para finalizar, ¿Alguien se atreve a apostar por lo que pasará en septiembre -y sucesivos meses-, tras conocer la euforia virtual que proporciona un registro de 4.698.814 parados -menos treinta y uno-, junto a una tendencia de la afiliación, caracterizada históricamente por un auténtico trauma post-vacacional?