Lo bueno: el PIB de España por cada hora de trabajo en 2015 fue un 12,2% superior al de 2008.

Lo malo: detrás de ese incremento se esconde una caída del 15,1% en el número de ocupados equivalentes a tiempo completo.

Lo bueno: un incremento del 12,2% en el PIB por hora hace a la economía española más competitiva.

Lo malo: esta ganancia de competitividad o productividad se ha ralentizado en los tres últimos años  a medida de que se ha ido creando empleo.

Lo bueno: este gráfico puede servirte para entender la famosa ley de los rendimientos decrecientes (aquello de que ante una adición extra de un factor productivo, la ganancia obtenida en contraprestación es cada vez menor)

Lo malo: entender la ley de los rendimientos decrecientes con un gráfico sobre empleo puede ocasionarte un profundo desprecio hacia David Ricardo.

Lo bueno: no todo el aumento de horas trabajadas en España en los últimos años se ha debido al aumento de horas extraordinarias e ilegales; también se ha creado empleo nuevo.

Lo malo: el PIB por hora se obtiene metodológicamente al incluir tanto las horas legales como las ilegales; es decir, no hace ningún tipo de ascos.

Lo bueno: el PIB de España medido en términos constantes y absolutos ya solo es un 4,4% inferior al de 2008.

Lo malo: todavía restan por recuperar 3 millones de empleos a jornada completa para igualar el nivel de ocupación de 2008.

Lo bueno: el PIB por hora aumentó en 2015 con respecto a 2014, aun cuando medio millón de nuevos empleos fueron creados.

Lo malo: sin reconversión productiva ni inversión en I+D es imposible que la tasa de paro en España a corto plazo descienda por debajo del 15%.