Como si fuese una gran primicia de la economía mundial, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, declaró ayer ante los medios de comunicación extranjeros, “The Wall Street Journal” y “Bloomberg”, que la economía española incurrió -final y definitivamente- en un déficit público del “6,8%” en el año 2012, y no del 7%.

Aunque ya hemos recordado con la suficiente reiteración en este blog que las cifras del déficit público español deben incluir también, sí o sí, la cuantías del rescate bancario procedentes del Mecanismo Europeo de Estabilidad -circunstancia que el presidente español no tuvo ayer en cuenta al hacer su declaración-, vamos a aprovechar la filtración sobre la última actualización del déficit español, para continuar la senda que abríamos a principios de semana en el blog, esto es, la de las correlaciones espurias de la economía española actual.

Comenzando por recordar otro de los artículos más sencillos e intuitivos que hace ya más de un año publicamos en este mismo blog -en torno a mediados de 2012-, una de las relaciones más extrañas que apreciábamos por aquel entonces entre variables de la economía española podía constatarse a partir del análisis de las evoluciones del PIB y el déficit público.

Estudiando la relación existente entre ambas variables en una serie de gráficos referentes a ciertos países de la economía europea llegábamos a la conclusión de que las cifras de déficit público en España previstas por el ejecutivo carecían de lógica porque quebraban rotundamente los principios teóricos de que “a más crecimiento económico menos déficit” y “a más decrecimiento económico, más déficit”.

Por lo tanto, y tal y como se puede observar en el gráfico inicial, la cifra de déficit público que manejaba entonces el Gobierno de España (5,3%) no tenía ningún sentido teniendo en cuenta que su previsión de crecimiento económico se enmarcaba, al mismo tiempo, en el -1,7%.

En vistas de la imposibilidad de alcanzar tal objetivo de déficit, Bruselas tomó la determinación de relajar, transcurridos unos meses, el objetivo establecido para España en el 6,3%, y, además, hacia finales de año se produjo la inyección financiera del MEDE, que supuso el rescate de la banca española nacionalizada.

Si aquel cuadro evolutivo de las previsiones de déficit y PIB sorprendía o sonrojaba a cualquier analista económico mínimamente riguroso, veamos ahora si el mismo cuadro actualizado a fecha de septiembre de 2013, y elaborado en su conjunto con datos procedentes de la Oficina Estadística de Europa (Eurostat) -que incluyen las cuantías del rescate bancario-, presenta una correlación mucho más natural o no.

 Correlación Economía Española. Déficit Público, PIB. 2013 Eurostat

Tal y como podemos observar, en esta ocasión el dibujo de la evolución de ambas variables ofrece una trayectoria – incluso en el año 2012-  mucho más lógica y coherente. El total del déficit público español alcanzó el año pasado, según datos actualizados de la página web de Eurostat, el nivel del 10,6%, es decir, el valor más deficitario de los últimos 11 años representados en el gráfico, si bien respetó, esta vez, los principios teóricos anteriormente mencionados, ya que se intensificaron los decrecimientos tanto del déficit público como del PIB (el valor anotado finalmente por el PIB fue del -1,6%).

Para terminar el artículo de hoy, vamos a representar, por último, el cuadro macroeconómico que se derivaría al considerar la última cifra de déficit público aportada en los medios extranjeros por Rajoy, el 6,8%, porcentaje, por cierto, que, incluyendo las ayudas a la banca o no, ha finalizado representando una cuantía de un orden muchísimo mayor que la del 5,3% que él y su propio ejecutivo preveían, inicialmente, el ejercicio anterior.

Correlación Economía Española. Déficit Público, PIB. 2013 Rajoy

Eterno retorno. Nos encontramos de nuevo con el dibujo de una economía española absolutamente espuria. La conclusión que se podría extraer de toda esta novela de engaños y desengaños económicos tiene bastante antigüedad. La economía española no se va a recuperar por que el déficit público disminuya. Al contrario, el déficit público disminuirá cuando la economía española salga por fin de la recesión. Es una cuestión de orden lógico. El mismo orden lógico que en la actualidad, por desgracia, los que aquí y allá gobiernan tratan constantemente de alterar.