La mayoría de los blogs de economía suelen analizar la evolución de las principales variables económicas de España y este blog no constituye la excepción que confirma la regla, ya que junto al análisis económico también suele proporcionar toda aquella información –principalmente, en forma de gráficos económicos– que mejor facilita la interpretación.

Hoy, en relación al mensaje de corte optimista que recientemente el ejecutivo y buena parte de la prensa económica nacional han, diríase que sí, acordado difundir – como el supuesto y reciente elogio de Obama a la economía española o las positivas actualizaciones sobre el crecimiento económico de España en 2014- hemos tratado de averiguar si efectivamente se está observando una mejora de la economía nacional, concretamente en la evolución de la afiliación a la Seguridad Social.

El gráfico que hoy hemos representado refleja la evolución mensual, en términos interanuales, del número de afiliados al Régimen General de la Seguridad Social, excluidos los Sistemas Especiales Agrarios y de Empleados del Hogar.

Tal y como se puede advertir, en diciembre de 2007 las cifras de afiliación a este régimen laboral todavía se encontraban creciendo respecto a los registros del año anterior, circunstancia que se interrumpió en junio de 2008, cuando desde entonces ya no volvió a producirse un nuevo aumento interanual más. Se sigue esperando.

Durante 63 meses consecutivos, la afiliación interanual ha mostrado un carácter decreciente, experimentando distintos tipos de ciclos.

Cayó en picado desde finales de 2007, alcanzó el valor más bajo en abril de 2009 (-8,2%), moderó su hundimiento hasta valores del -1% hacia principios del ejercicio 2011,  y acto seguido reinició un nuevo recrudecimiento de las contracciones cuyo tope se halló hacia finales de 2012 (-6,3%).

A partir de ahí las variaciones de la afiliación a la Seguridad Social han sido de una intensidad cada vez menor, pareciendo recuperar una trayectoria que desea emerger de una vez por encima del 0%.

La última variación de la afiliación (-4% en agosto de 2013) indica que aún resta en España un camino duro por recorrer dentro del inmenso y agitado mar que sigue constituyendo su actual mercado laboral.