Ininteligible. Así podría calificarse la explicación que la Ministra de Sanidad, Luisa Carcedo, dio el día 26 de agosto, acerca de la polémica crisis alimentaria producida por la distribución comercial de productos cárnicos contaminados con listeria y de la que en las últimas horas siguen conociéndose graves casos de salud pública.

Dicha argumentación, de la que se ofrece a continuación una transcripción en la que las interrupciones, los momentos de duda y los errores conceptuales se multiplican por segundos, sostiene que, en esencia, algunos de los productos contaminados y producidos por la empresa Margrudis no se comercializaron como marca blanca -al contrario de lo que durante varios días se sostuvo mediática e institucionalmente- sino bajo la extraña y dudosa fórmula de productos envasados sin identificación alguna por una segunda empresa que una serie de establecimientos comerciales, se desconoce cuáles porque las instituciones públicas no han informado de ello, habrían distribuido al gran público.

Una explicación que, de ser cierta, no clarifica, primero, la razón por la que esta segunda empresa –Comercial Martínez León– habría actuado de semejante modo, segundo, por qué, tal y como ya se ha indicado, las cadenas de supermercados consintieron, supuestamente, la venta de productos sin identificación alguna de marca y productor a los consumidores, y tercero, cuáles fueron los establecimientos y cadenas que actuaron así, aun a pesar de que tratándose de la máxima responsable de la Sanidad española es poseedora de esta información.

Por lo tanto, a través de su intervención del día 26 de agosto se puede concluir que entre los principales objetivos de la misma tan solo se encontraba negar la existencia de una etiqueta de marca blanca sobre el envasado de un producto cárnico que días atrás se había identificado como un producto de semejantes características, además de demostrar, irónicamente hablando, su total desconocimiento sobre la diferencia de los conceptos “fabricante” y “marca”, trasladando de esta manera aún más confusión a una opinión pública, ya de por sí necesitada de respuestas en esta crisis alimentaria.

Pd. Se adjunta  la transcripción de su declaración, junto al vídeo de la misma.

“Es que… eh… su etiquetado, es inexistente en cuanto a la… eh, los requisitos exigibles, eh… de registro sanitario, eh…, para los productos alimentarios, por tanto, eh…, tiene una, eh…, eh… um…, in… inexistencia, o… u…, o…,  o… se produce una venta sin los requisitos exigibles de… etiquetajo, etiquetaje, de, eh…, la… seguridad alimentaria.

Por tanto es un problema de etiquetado, no un problema, eh…, de que sea marca blanca, es una marca, a… concreta, eh…, que…, co…, que… co… como saben ha aparecido en los medios de comunicación, pero que no tiene nada que ver con una marca blanca, es una marca que… no está etiquetando, eh…, de acuerdo con las exigencias de la legislación vigente.

Eh… únicamente aparece una información nutricional, pero no aparece el etiquetado de… eh… exigible a, eh…, los alimentos destinados a… a consumo humano y en este caso… a alimentos cárnicos.”