A raíz de la publicación de la última tabla de la Liga Económica Mundial elaborada por el CEBR, un gran número de los medios de comunicación españoles recogieron el guante más polémico de cuantos estaban incluidos en las predicciones de PIB por países a medio y largo plazo y titularon sus respectivas reseñas sobre el informe de la siguiente manera: “Reino Unido desplazará en 2030 a Alemania como primera economía europea”.

Pero el caramelo tenía sorpresa y estaba relleno.

No debió de ser suficiente la recomendación advertida por el propio CEBR – de tipo similar a las realizadas en España por la CNMV respecto a ciertas emisiones de productos financieros de riesgo: preferentes, pagarés, etc…- porque la gran mayoría de la prensa económica nacional no “interpretó las predicciones con cautela”, tal y como se aconsejaba.

No haría falta observar la evolución del PIB anual desde 1995 tanto en Alemania como en Reino Unidomedido en PPA (Paridad del Poder Adquisitivo) al objeto de homogeneizar los datos- para sentir cierta extrañeza ante una predicción que rompe la trayectoria histórica y presente de las dos mayores economías de Europa. Entre 400.000 y 800.000 millones de diferencia en producción en los últimos 18 años a favor de Alemania. (Máxima diferencia en 2012; 767 mil millones en PPA)

Y algún factor brusco, inesperado y radical debería causar la ruptura de una tendencia que, tal y como se puede observar en la gráfica inicial, es mucho más positiva en Alemania desde que comenzó la crisis – donde se ha superado con claridad los niveles anteriores a la “gran recesión”- que en Reino Unido – donde a duras penas han conseguido rebasar los registros de 2007 y 2008.

Teóricamente, los factores considerados por el CEBR para realizar sus predicciones sobre PIB son básicamente tres; previsión de crecimiento de PIB, previsión de inflación y previsión sobre la moneda.

Entonces, ¿cuál sería el factor brusco e inesperado previsto por el CEBR para realizar una predicción en la que Reino Unido rebasase a Alemania?

A la vista de lo expuesto en el gráfico anterior la respuesta podría parecer paradójica; el mantenimiento y la continuidad de la Zona euro.

El CEBR expone que, de continuar el Euro, el débil crecimiento económico de Europa, junto a la depreciación de su moneda, los requerimientos de rescate de economías de la Eurozona y una tendencia decreciente de la población provocarían tal circunstancia.

Y para reforzar dicha idea arguye que si por el contrario el Euro muriese las predicciones sobre la economía alemana “would be much better”.

Así que Alemania no solo exporta demasiado; últimamente, el euro, también parece estar convirtiéndose en una moneda de curso catastrófico e ilegal.