La desigualdad en los ingresos de los hogares de una economía o una sociedad se puede aproximar a través de una serie de indicadores como el Ratio de Quintiles de Renta S80/S20 o el Coeficiente de Gini.

El Ratio de quintiles de renta S80/S20 mide la desigualdad en la distribución de dichos ingresos y se calcula a partir del ratio que resulta al comparar los quintiles de población con mayores y menores ingresos.

De este modo, según los últimos datos publicados por Eurostat y correspondientes al año 2011, España es el país de la Zona Euro con el ratio de quintiles de renta S80/S20 más elevado de todos – un 6,8– significando ello que el quintil superior de su población posee en conjunto ingresos por un valor casi siete veces superior al del quintil inferior.

Le siguen a España, con valores de 6, 5,7 y 5,6, Grecia, Portugal e Italia, respectivamente.

Alemania y Francia están situados en la zona media-alta de la clasificación y se caracterizan porque los quintiles superiores de sus poblaciones poseen entre 5 y 4 veces más ingresos que los de su quintil inferior.

Por debajo de un ratio de 4, y con los  ratios de igualdad y distribución de ingresos más equitativos de toda la Zona Euro, se encuentran, Bélgica, Holanda, Austria, Eslovaquia, Finlandia y Eslovenia.

Coeficiente de Gini. Países Zona Euro

La otra medida de desigualdad que citábamos al inicio del artículo es el Coeficiente de Gini.

En este caso se trata de un indicador cuyos valores siempre se encuentran situados entre 0 y 1, donde 0 se corresponde con una distribución de ingresos perfectamente equitativa, mientras que 1 indica una distribución absolutamente desigual de los ingresos disponibles o netos de los hogares de una sociedad.

En este caso, Portugal es el país de la Zona Euro con el coeficiente de Gini más elevado (0,342), por delante de España (0,34), Grecia (0,336), Estonia (0,319) e Italia (0,319).

Les siguen Francia y Alemania, con unos valores de 0,308 y 0,29, respectivamente, siendo Eslovaquia y Eslovenia los dos países de la Zona Euro con un mayor nivel de igualdad en la distribución de la riqueza de sus hogares (valores de 0,257 y 0,238, respectivamente).

Según el último estudio que la OECD (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) realizó a este respecto en el año 2011, la desigualdad de los ingresos en los hogares españoles se sitúa alrededor de la media de los países miembros de la OECD, si bien hay que tener en cuenta que entre los países miembros de esta organización se encuentran Estados Unidos, Israel, Japón, Canadá o Reino Unido, ejemplos todos ellos de niveles de desigualdad superiores a los de España.

En el marco de su informe titulado: Por qué la desigualdad continúa aumentando, la OECD indicaba entre sus principales recomendaciones para hacer frente a la desigualdad, crear más y mejores empleos, invertir en capital humano, reformar las políticas fiscales para aumentar la redistribución, reexaminar la función redistributiva de los impuestos o garantizar la prestación de servicios públicos gratuitos y de calidad, tales como la educación, la salud y la atención a las familias.