Este artículo debería dar, por lo menos, una respuesta. Y, sin embargo, no va a dar ninguna. Mejor dicho, no va a poder dar ninguna. Lo cual es en cierta parte inquietante. ¿No os parece?

Empecemos por el principio. En 2015 escribimos el artículo ¿Por qué el Partido Popular arrasó en el Senado?, con el objetivo de explicar las causas metodológicas por las que el Partido Popular obtuvo una holgada mayoría absoluta en la Cámara alta. Todo el que quiera lo puede revisar, es bastante instructivo, aunque lo que en él se dijo fue, básicamente, lo siguiente:

1º- que cada votante puede asignar un número máximo de 3 votos al Senado.

2º- que no es infrecuente que los 3 votos a los que cada votante tiene derecho vayan destinados a candidatos de la misma formación política (que, a su vez, solo puede presentar un máximo de 3 candidatos; aunque algunas formaciones presentan un número inferior).

3º- que por cada circunscripción resultan electos, sin embargo, un total de 4 senadores.

Dicho esto, y dado que para el 20-D analizamos los resultados del Senado por la circunscripción de Almería, en esta ocasión hemos vuelto a analizar los de esta provincia y cámara de nuevo, pero ahora con la pretensión de indagar en las causas del incremento de votos observado por parte del PP en relación a los resultados del 20-D. Y algunos de los datos que hemos recopilado han sido los siguientes:

1º- Que el número de electores censados en la circunscripción fue prácticamente similar el 20-D y el 26-J.

2º- Que la participación del 26-J registró 2.640 votantes menos al Senado por Almería respecto al 20-D (304.507 por 307.147).

3º- Que los candidatos del PP obtuvieron 46.078 votos más (377.162 por 331.084).

4º- Que el PSOE perdió 6.219 votos (246.719 por 252.938), Ciudadanos perdió otros 5.015 (94.983 por 99.998) y Unidos Podemos -o la suma de Podemos e IU- obtuvo un resultado prácticamente similar; 88 votos menos (102.902 por 102.990).

6º- Que el resto de formaciones políticas ganó 2.275 votos.

Y ante esta serie de datos que acabamos de enumerar, y tomando como referencia el gráfico inicial, terminamos esta breve reflexión en plenas condiciones de podernos preguntar:

– ¿Por qué de los cuatro principales partidos presentados, tan solo el PP obtuvo una variación al alza respecto a los resultados del 20-D -y de un cariz ciertamente significativo además, recuérdese: cerca de 50.000 votos más-?

– ¿De dónde procedieron los nuevos votos obtenidos por el PP, teniendo en cuenta que la pérdida de votos agregada obtenida por el resto de partidos no superó los 10.000?

– ¿De dónde procedieron los nuevos votos obtenidos por el PP, nos volvemos a preguntar, si aun considerando que el descenso conjunto de votos nulos y en blanco (5.844 * 3 = 17.532) hubieran ido a parar en su totalidad a la formación popular, esto tampoco explicaría matemáticamente el evidente aumento de dicha formación?

– ¿Por qué en un contexto de descenso general de la participación, motivado por el descrédito hacia las administraciones políticas, tan solo el principal partido representante de dichas administraciones pudo escaparse de la dinámica decreciente de resultados observada en los datos?

– ¿Qué pasó, en definitiva, el 26-J para que ninguna encuesta, ni siquiera las de a pie de urna, detectara el incremento posterior del Partido Popular?

Tal y como ya habíamos dicho, este artículo no iba a aportar ninguna respuesta. Eso sí, esperamos que de esta manera cada uno pueda extraer más y mejores conclusiones.